
Tocarse es un instinto, una pulsión, y si lo hacemos a solas ¿cómo no vamos a hacerlo en pareja? El cuerpo tiene memoria, así que cierra los ojos y recupera esas caricias que te hicieron perder el sentido, esos dedos que te recorrieron sabiamente hasta llevarte al clímax. ¿Lo tienes? Pues exactamente eso es el fingering y, si por desgracia, aún no lo has probado, ya estás tardando.
¿Qué es el fingering?
Tus dedos pueden hacer algo más que moverse por la pantalla del móvil. Dales el papel protagonista en el encuentro sexual y estimula con ellos las diferentes zonas erógenas de tu pareja. Eso es el fingering, una masturbación compartida en la que uno o varios dedos estimulan los genitales del otro. El término viene de finger (dedo) y en la mayoría de las ocasiones se utiliza solo para hacer referencia a los dedos que acarician el clítoris, se introducen en la vagina, o tocan y acarician el pene y los testículos. Pero piensa que en realidad abarca todo lo que es susceptible de ser estimulado con los dedos, así que no olvides el ano.
¿Cuáles son los beneficios del fingering?
Suponemos que ya sabrás que la penetración no debería ser el centro de nada. De hecho, y aunque para el pene la fricción que se produce durante el coito sí que acaba mayoritariamente en orgasmo, en el caso del sexo opuesto se necesita la estimulación del clítoris en más del 80% de los casos para alcanzar el clímax.
Preguntarse por los beneficios del fingering es casi como intentar averiguar para qué sirven los besos. Es decir, utilizar los dedos para lograr la estimulación no solo es placentero, también despierta el deseo, provoca las ganas y activa la lubricación natural. ¿Necesitas más beneficios? Ahi van:
– Mejora la comunicación en pareja y, por tanto, la vida sexual. Nos ayuda a conocer lo que nos gusta y a expresarlo. La pareja se fijará en nuestra respuesta corporal, en cómo reaccionamos ante cada caricia.
– Fomenta la intimidad.
– Junto al sexo oral, es una de las técnicas más efectivas para estimular.
– Es la práctica ideal para estimular el punto G.
– Es una manera perfecta de llegar al orgasmo.
Cómo practicar el fingering paso a paso
– En el caso de la vulva y el clítoris, empieza haciendo suaves movimientos recorriendo los labios hacia arriba y hacia abajo. No tengas prisa y no empieces demasiado rápido.
– Masajea con los dedos alrededor del clítoris sin posarte directamente sobre él.
– Fíjate en las señales para comprobar la eficacia de tus caricias: aumento de la lubricación, agitación de la respiración.
– Combina movimientos circulares y verticales incrementando el ritmo. No te pares ni repitas constantemente el mismo movimiento.
– Introduce uno o dos dedos en la vagina solo cuando esté lo suficientemente lubricada y recordando que su parte más sensible es el primer tercio, es decir, no excaves para encontrar oro.
– En el caso del ano, empieza masajeando suavemente la zona adyacente con la yema del dedo.
– Recuerda que, a diferencia de la vagina, el ano no lubrica de forma natural, así que el uso de un buen lubricante se vuelve imprescindible.
– Es importante hacerlo delicadamente para no provocar dolor. Una vez que la zona esté relajada y lubricada introduce un dedo poco a poco y opta por los movimientos circulares.
– Cuando notes que se ha dilatado un poco puedes introducir otro dedo.
– Si quieres alcanzar la próstata dirige el dedo hacia el abdomen hasta que encuentres un bultito del tamaño de una nuez. Mueve ahora los dedos en círculos, imprimiendo a tus caricias distintos ritmos y grados de presión.
Nuestros consejos a la hora de hacer fingering
– Por favor, las manos siempre limpias y en lo posible las uñas cortas. No se trata solo de que arañar no es placentero, también puedes provocar una infección. ¡Lávate las manos!
– El lubricante es tu amigo. Si vas a estimular con los dedos, será un gran aliado potenciando las sensaciones de placer y facilitando el deslizamiento. Si vas a estimular el ano es completamente imprescindible.
– Nunca pases los dedos del ano a la vagina sin lavar antes la mano.
– Como tienes dos manitas, utiliza ambas y combina las caricias. Por ejemplo, genitales y pechos o ano y genitales.
– En el caso de la vagina, no pienses que el secreto está en meter y sacar el dedo como si no hubiese un mañana y nunca te olvides del clítoris.
– Recuerda que las caricias repetitivas en un mismo lugar pueden provocar irritación y molestia más que placer. Recorre las diferentes zonas erógenas.
– Y, para terminar, no te olvides que en Babel Luxury podes practicar con tu pareja el fingering de una manera relajada, sin presiones, con la tranquilidad de estar en el mejor lugar para llevarte al mejor climax, te esperamos!